Atención a las mujeres en contexto y ejercicio de la prostitución

Espacios de Mujer quiere contribuir a mejorar el nivel de vida de las mujeres que ejercen la prostitución en Medellín, en su vivencia privada, su oficio y su presencia social en la comunidad en la cual viven. Enfoca su intervención al empoderamiento de las mujeres y su reconocimiento como sujetas de derechos.

Este objetivo se cumple apoyándolas para adquirir herramientas que les puedan permitir fortalecer el goce de sus derechos como mujeres y en el oficio que desempeñan; empezando por el primer derecho que tienen como grupo especifico:”poder ejercer su oficio de forma digna y segura”.


La Prostitución

El término prostitución es definido por la Real Academia Española como: "Acción y efecto de prostituir. Actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero", atribuyendo al pago en dinero del acto o servicios sexuales su carácter especifico.

La práctica de la prostitución presenta diferentes modalidades (contacto directo o a través de intermediarios, mediante teléfonos celulares e Internet, entre otros…) y se desarrolla en diversos sitios y lugares que funcionan entre la legalidad e ilegalidad: burdeles o casas de citas, clubes privados, centros de masajes, centros nocturnos, sitios de streep tease, bares, tabernas show, residencias y hoteles, calles y/o parques de la ciudad o de pueblos, a domicilio. El oficio a domicilio o en algunos hoteles y moteles en una forma más reservada, sigue creciendo y con unas características también muy especificas: las mujeres son muy jóvenes, de estratos sociales altos y con un nivel de escolaridad significativo, quizás en la mayoría de veces son bachilleres o están estudiando un pregrado en la Universidad.

Muchos son los actores involucrados además de quien la ejerce: el cliente, el proxeneta, los dueños de negocios, las redes de la mafia del comercio sexual, etc.

Aunque generalmente se refiere al comercio sexual que practican las mujeres, para satisfacción de clientes masculinos, actualmente se da también entre mujeres, y hombres que prestan sus servicios a mujeres e incluso a otros hombres: para efecto de este trabajo solo se hará referencia a la prostitución femenina heterosexual.